A propósito del caso Ciro Castillo-Rojo, parece que, además de la causa de su muerte, otro de los misterios que rondan la mente de las personas consiste en saber cual es la fuente de la fortaleza del padre de este muchacho. Mucha gente y periodistas incluidos se preguntan de donde saca éste hombre tantas fuerzas para enfrentar todo lo que ha tenido que pasar él y su familia.
Más que carácter o cualquier otra cosa, es evidente, que la gran fuerza que ha movido a este hombre en todo este largo periplo de más de seis meses, ha sido el AMOR, el inmenso amor que siente por el hijo que engendró.
Lo que trae a mi memoria un hermoso texto de la Biblia situado en el evangelio de Juan Capitulo 3, versículo 16, alusivo al sacrificio de Cristo en la cruz: “Por que, de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito (JESUS), para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”.
El amor es la fuerza más poderosa que existe, que en el caso de los hombres, puede llevarnos a realizar sacrificios extremos por aquello que amamos y a traspasar barreras que de otro modo no podrían derribarse. Si el hombre tiene tamaña capacidad de amar (que dicho sea de paso, muy pocas veces vemos en alguien), imagínense como es el amor de Dios.
No se lo imaginen. No podrán. Ese amor no tiene límites, es simplemente AMOR PERFECTO, PERFECTO AMOR.
Por ello el evangelista Juan decía: “de tal manera”, porque en realidad, no había forma para él, de describir como Dios nos ama:
Desde el momento de nuestro nacimiento hasta la hora de nuestra partida; perdonando nuestras malas decisiones; buscándonos, siempre buscándonos, hasta el fin del mundo si es posible; apostando por nosotros hasta el último recurso, aún cuando el mundo quiera archivar nuestro caso; entregándolo todo (JESÚS), solo por volvernos a tener entre sus brazos. Ese es nuestro Dios, ese es el padre que tenemos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Aqui Haga Sus Comentarios Gracias: